Richard Stallman, el software como servicio y La Nube (Cloud Computing)

Richard Stallman: el Hacker ético

Inventó el concepto de copyleft, utilizado en la Licencia Pública General GNU (GPL) Creó la mayor parte del sistema GNU, excepto el núcleo. Linus Torvalds lo escribió en 1991 y liberó el núcleo Linux con GPL, completando el sistema operativo GNU/Linux

El 27 de septiembre de 1983, Richard Stallman anunció en grupos de noticias de Usenet el inicio del proyecto GNU que iba a crear un sistema operativo completamente libre. Al anuncio original siguió, en 1985, el Manifiesto GNU, en el cual Stallman declaraba sus intenciones y motivaciones para crear una alternativa libre al sistema operativo Unix, al que denominó GNU (GNU No es Unix). Poco tiempo después se incorporó a la organización sin ánimo de lucro Free Software Foundation para coordinar el esfuerzo.

En prólogo de su libro “Software Libre para una Sociedad Libre”, Lawrence Lessig, catedrático de leyes de la Universidad Stanford y co-fundador de Creative Commons afirma: “Cada generación tiene su filósofo: un escritor o un artista que plasma la imaginación de una época… con reconocimiento o sin él, cada época queda marcada por la gente que expresa sus ideales, sea en el susurro de un poema o en el fragor de un movimiento político. Nuestra generación tiene un filósofo. No es un artista, tampoco un escritor profesional. Es un programador. Richard Stallman comenzó su trabajo en los laboratorios del MIT como programador y arquitecto de información desarrollando software de sistemas operativos. Es el fundador un movimiento por la libertad en un mundo cada vez más definido por el «código». El «código» es la tecnología que hace que los ordenadores funcionen. Estas máquinas (ordenadores) definen y controlan cada vez más nuestras vidas. Estas máquinas nos dirigen. El código dirige estas máquinas. ¿Qué control deberíamos tener sobre el código? ¿Qué comprensión? ¿Qué libertad debería haber para neutralizar el control que permite? ¿Qué poder? Estas preguntas han sido el reto de la vida de Stallman”.

Richard Stallman / Wikimedia

He tenido ocasión de dialogar con Stallman, en pleno centro de la ciudad en su última visita a Valencia. Richard afirma que “solo el software libre es ético porque que te proporciona las cuatro libertades: la de ejecutar el programa como quieras; la de estudiar y cambiar el código fuente para que el programa haga lo que tu quieras; la de ayudar a los densas regalando copias exactas del software a quien quieras y la de distribuir copias de tus programas informáticos cambiados y mejorados“. A los emprendedores con iniciativa para crear una empresa de software, en tiempo de crisis como este, les aconseja “participar en la comunidad de software libre. Aprender a participar en esa comunidad permite desarrollar contactos y estar liso para detectar oportunidades”. Preguntado sobre si el software libre puede ayudar a las PYMES y pequeñas empresas afirma “Seas una corporación o un individuo no debes usar software privativo porque pierdes tu libertad”. “No necesito tener ventajas económicas para defender mi libertad, es secundario, porque para mi usarlo es absurdo, pero vemos que en el software privativo hay enormes empresas. El software privativo favorece las grandes empresas y eso es una oportunidad para las pequeñas, ya que a ellas sí les favorece usar el software libre”. “Tanto una empresa, como tú y como yo necesita poseer el control de su informática y solo con el software libre conseguirá esto”. Sobre la visión para el siglo XXI, a las 25 años de lanzar GNU, critica el ‘software como servicio’ y el ‘Cloud Computing’ (Computación en la nube). “El software como servicio es ‘vicio’, algo malo, porque con él pierdes el control de tu informática. Con el software como servicio estas mas lejos aun de tener el control que con el software privativo ya que sí con éste el programador te entrega únicamente la forma ejecutable, con el software como servicio no tienes el código fuente y si no lo tienes es muy difícil estudiar lo que realmente hace el programa informático y cambiarlo para adaptarlo o mejorarlo. Con el software como servicio envías tus datos a un sitio Web. Ese sitio hace tu informática y recibes los resultados, pero no el código fuente ni la versión ejecutable y es totalmente imposible saber lo que hace ese servidor y también cambiarlo”.

Sobre el término tan de moda ahora “Cloud Computing”, Stallman opina que “es mejor no usarlo porque es muy vago”.”Cuando dicen usar ‘la nube’ se refieren a usar la red para algo, pero no sabes a qué se refieren exactamente. Hay maneras buenas, útiles y éticas de usar la red y otras que no los son. Con ése término no esta claro a cuáles te refieres”. Sobre la idea de que el hardware también sea ‘libre’ afirma: “es absurdo hablar de eso ya que los objetos físicos no están ligados a las mismas reglas que el software que es un intangible”.

Richard Stallman dando una conferencia en el Museo de las Ciencias de Valencia. Fotos Adolfo Plasencia

En cuanto al controvertido tema de los derechos de autor afirma “ya no funciona mas que como una reglamentación que no favorece a los autores ni al beneficio del público, sino que hace que los intermediarios impongan unas restricciones al público en nombre, usualmente, de los autores con unas pocas excepciones para fingir justificarlo”. “Es controvertido porque nos restringe ya a cada uno de nosotros. Y es una restricción insoportable. Porque pretende aplicar la restricción a todo el mundo (indiscriminadamente). Un estado mas democrático disminuiría el poder y las restricciones del derecho de autor. Podemos medir la falta de democracia en nuestros estados por su tendencia a lo contrario, a alargar mas y mas en el tiempo las restricciones y el periodo de vigencia de los derechos de autor. Es un engaño, es un fraude. En Europa se extiende hasta los setenta años después de la muerte del autor y ya es casi imposible esperar que una obra vuelva al dominio público. Nadie vive tanto tiempo

Después Richard Stallman me despide sonriente con un ”happy hacking!”

Diálogo publicado en el Suplemento ‘Innovadores’ el 1 de marzo del 2010, pagina 8

Jueves, Marzo 11th, 2010

Enrique Dans: todo va a cambiar

Enrique Dans es un académico singular. Inicialmente se licenciado en Ciencias biológicas por la Universidade de Santiago de Compostela, continuó su formación en EE.UU. doctorándose en Management en la especialidad Information Systems por la Universidad de California (UCLA), realizando estudios postdoctorales en la Harvard Business School. Hoy es profesor de Sistemas de Información en IE Business School desde el año 1990. Realiza sobre todo labores tanto de docente como experimentador de medios y modelos de negocio y relevante blogger que centra sus intereses en los efectos de las nuevas tecnologías en personas y empresas.

Vinton y Enrique-blog

Vinton Cerf y Enrique Dans en Madrid. Foto: Adolfo Plasencia

Las opiniones de Enrique Dans son habitualmente destacadas en todo el espectro de medios de comunicación de información general y económica en España. Ha dialogado, para Innovadores sobre internet , innovación y empresa y, como es característico en él, desgrana sus opiniones sin pelos en la lengua. Hablamos primero sobre lo que caracteriza a los ‘innovadores contructivistas’ que idean algo, lo hacen funcionar e introducen en el mercado para, primero, conseguir la supervivencia y la rentabilidad: “El mercado -responde Enrique-, es la prueba definitiva del éxito, y la rentabilidad, obviamente, una de sus medidas. Y esa rentabilidad puede venir de muchas maneras, muchas veces de formas que un empresario clásico consideraría “poco ortodoxas”. Una de mis preocupaciones en clase con mis alumnos es que entiendan que existen una amplia variedad de maneras de llegar a la rentabilidad, y que diferencien entre lo que supone montar una idea para venderla posteriormente, sin ánimo de hacerla rentable en ningún momento, y crear algo para que, cambiando las reglas del juego, pueda llegar a ser rentable aunque en principio no lo parezca. En un lado tienes “el pelotazo”, la especulación, y en el otro, todos los nuevos modelos de negocio que explotando cuestiones como la atención o los mercados de múltiples caras consiguen generar ingresos y crear valor”.

Sobre la diferencias entre un innovador y un emprendedor en cuanto a las habilidades necesarias para conseguir el éxito empresarial, Enrique opina: “Un innovador es alguien capaz de generar una idea, de tener un pensamiento que aporta, como indica el adjetivo, algo nuevo, una nueva manera de hacer las cosas, de solucionar unas necesidades o de proporcionar un producto o servicio de una forma ventajosa con respecto a las alternativas existentes. Plantearte que puedes dar un servicio completamente gratuito porque existen otros clientes, en otra vertiente del mercado, que te lo pagan, puede ser algo innovador. El innovador bebe en muchas ocasiones de sus propias necesidades, de sus experiencias, de la comparación entre lugares en los que ha vivido, de procesos de formación que le someten a ideas nuevas y de alguna manera le inspiran… innovadores hay muchos, seguramente todos, sometidos a las circunstancias adecuadas, podemos ser innovadores. El emprendedor, en cambio, requiere algo más. Precisa de una fuerza de voluntad, de unos arrestos y de una determinación especiales, de una impresionante capacidad de asumir riesgos, de una capacidad de resolución de problemas elevada, y de un nivel de motivación que se transparente bajo su piel, que transpire, que no solo le permita resistir los momentos malos, sino también ilusionar y motiva a otros. Ser emprendedor es muy difícil, y merece muchísimo respeto, un respeto que desgraciadamente en nuestro país suele brillar por su ausencia.”

Por ese hilo llegamos a las disfunciones en la cultura empresarial española, que siendo la 8ª o 9ª potencia del mundo parece actuar anclada en la era industrial y renuente a participar en la economía basada en el conocimiento y los modelos de negocio generados a partir de los intangibles de la era digital y la ‘Economía de las Ideas’ de la que John Perry Barlow ya hablaba en 1994. La sincera explicación de Enrique Dans al respecto no deja lugar a dudas: “El tejido empresarial español o bien carece de autonomía porque depende de alguna oficina en un país extranjero y se supedita a sus decisiones, o bien es enormemente inmovilista, de un conservadurismo feroz, en muchos casos llevado por una falta de formación y una carencia de recursos ociosos que dedicar a la innovación. Ante lo nuevo, ante lo que no entiende, el empresario español busca un cliché rápido con el que identificarse, que repetir como si fuera un mantra, y se relaja, se olvida del tema. La mala noticia es que en mis clases en programas de alta dirección en los que el perfil corresponde a empresarios de todo tipo y cuadros directivos de nivel alto, esta tendencia a la simplificación y a descartar la innovación sin un análisis sólido es enormemente abundante, y eso que hablamos de un subgrupo privilegiado que se encuentra motivado para recibir una formación adicional y con la mentalidad más abierta que la media. La buena noticia es que se trata de una actitud que se puede superar con el tratamiento adecuado, aunque éste en muchas veces sea un “tratamiento de choque”, una catarsis, y que genera una visión que, tamizada por la experiencia, puede ofrecer en muchas ocasiones resultados sumamente interesantes.”

Sus opiniones en defensa de la ‘apertura’ en la internet y en la sociedad-red (Castells) que la Web articula y que también defienden Tim Berners-Lee, Vinton Cerf, Richard Stallman, Tim O’Reilly y tantos otro, Enrique afirma: “creo firmemente, y hemos tenido ya numerosas ocasiones de comprobarlo, que al reducirse los costes de transacción y comunicación gracias a la aparición de la red, la manera más productiva y eficiente de generar ventajas competitivas es abriéndose a la participación de terceros. La empresa que se obsesiona con trabajar a puerta cerrada, con proteger sus productos con sellos inviolables, con compilar su software para que otros no lo puedan ver, etc. se da cuenta, en poco tiempo, de que sus productos o servicios son superados. La clave, cada día más, está en ser capaz de motivar a terceros para que aporten a tu producto, saber incorporarlo adecuadamente, y hacer que tus clientes se sientan parte del mismo. Las “cajas negras” tienen cada día menos sentido, y la definición de ventaja competitiva ha cambiado de arriba a abajo. Contar esto en las empresas, en las que el oscurantismo y el “secreto industrial” está completamente sobrevalorado, resulta todavía un poco contracultural. Pero si hay algo seguro es que las empresas y la función pública estarán administradas con muchísima más transparencia en el futuro, y que el que no sepa adaptarse acabará desapareciendo del panorama “.

La universidad está en pleno ‘Proceso de Bolonia’. Su visión de cómo hay que plantearse la labor de formar y transmitir el conocimiento de forma crítica y constructiva en las universidades modernas, Enrique opina: “No se trata de “ser rebelde”, sino de demostrar a tus alumnos que las cosas que les cuentas en clase no terminan cuando sales de ella. No puedes estar en clase contando y demostrando que la red es esto o aquello, o que posibilita determinadas cosas, y luego en tu vida cotidiana no reaccionar cuando el sentido común o la misma esencia de lo que cuentas se ven amenazadas. ¿Con qué cara me pondría delante de unos alumnos a explicarles la generación de valor mediante la innovación, o las metodologías de análisis sobre el impacto de la tecnología, si fuera de clase no reaccionase cuando un gobierno pretende perpetuar los viejos e insostenibles modelos económicos o una empresa se quiere disparar en el pie mediante una estrategia equivocada?”.

Por último y como avance de su libro Todo va a cambiar le pregunto si el contenido de su libro esta en la línea optimista de la afirmación de Tim O’Reilly de que “El Cambio tecnológico es ‘naturalmente’ bueno” y además inevitable. Enrique Dans nos adelanta de qué trata su libro: “El libro es un análisis de las dinámicas de cambio tecnológico a tres niveles: personas, empresas y sociedad en su conjunto, intentando hacerlo de manera que resulte legible por todas esas personas que ven cambios en su realidad cotidiana o en las noticias, y no acaban de entender sus efectos o cómo pueden plantearse esas cosas que aparentemente infringen las reglas del mundo que conocían, que aprendieron en su educación. Es un poco como Matrix: tras años y años de educación y de vivir bajo unas reglas determinadas, de repente ves cosas que “no funcionan como deberían”, y te sorprenden… y resulta que es que tienes que mirarlas desde fuera de Matrix, y que además no te las pueden contar, tienes que verlas por ti mismo.

El título, en realidad, supone un guiño a mis lectores habituales y a mis alumnos. Se trata de un libro para la base de la pirámide, para el que necesita entender lo que está pasando en el mundo con la tecnología y sus efectos, para el que ve grandes cataclismos y empresas que se hunden, y se plantea cuándo le pasará eso a la suya. El título implica futuro, y pretende proyectar sobre ese lector no necesariamente formado en tecnología, no acostumbrado a un cambio rapidísimo, lo que mis lectores habituales o yo mismo vivimos en su día a día: que ya no trabajamos de la misma manera, ni leemos noticias igual, ni consumimos con los mismos criterios, ni tantas otras cosas más que han cambiado ya. Sin embargo, el título “Todo ha cambiado”, que sería el que realmente correspondería a mi experiencia y a la de mis lectores de todos los días en el blog o a mis alumnos en clase, sería demasiado agresivo para un “lector medio”. El “lector medio” miraría a un lado, miraría al otro, y diría algo así como “yo no veo que todo haya cambiado, yo sigo trabajando igual, viendo el mismo telediario y leyendo el mismo periódico”, y tomaría la premisa como falsa, descartaría el mensaje, con lo que se perdería lo que creo que es el verdadero potencial del libro: el de intentar que lo entienda no el “converso”, sino el que está “por convertir”.

IV Sesion IGF Spain-

(En la foto, Vinton Cerf -uno de los ‘padres de Internet’ y autor del prólogo del libro “Todo va a cambiar“de Enrique Dans, hablando en la sesion de la IV reunión IGF Spain sobre la Gobernanza de Internet. Enrique Dans esta el la foto de pie a la derecha de la puerta del fondo)

(Entrevista publicada por Adolfo Plasencia en el Suplemento Innovadores El Mundo)

Miércoles, Marzo 3rd, 2010

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