{"id":1704,"date":"2025-03-03T18:53:36","date_gmt":"2025-03-03T16:53:36","guid":{"rendered":"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/?p=1704"},"modified":"2025-03-03T19:19:07","modified_gmt":"2025-03-03T17:19:07","slug":"critica-de-la-razon-maquinal-de-basilio-baltasarr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/critica-de-la-razon-maquinal-de-basilio-baltasarr\/","title":{"rendered":"Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Maquinal , de Basilio Baltasarr"},"content":{"rendered":"<p><i>Esta es la indagaci\u00f3n de un pensador agonista que se sit\u00faa al borde de la Historia, en el aparte de la ordenaci\u00f3n cultural, fuera de la escenograf\u00eda pol\u00edtica de las instituciones, lejos de la correcci\u00f3n conceptual, en el interior del lenguaje y al margen del tiempo.<\/i><\/p>\n<p><strong>Adolfo Plasencia<\/strong>, 30 de enero de 2025<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/critica-de-la-razon-maquinal-de-basilio-baltasarr\/foto-libro-3-vistas\/\" rel=\"attachment wp-att-1705\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1705\" src=\"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-content\/uploads\/FOTO-LIBRO-3-vistas.jpg\" alt=\"\" width=\"10000\" height=\"5184\" srcset=\"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-content\/uploads\/FOTO-LIBRO-3-vistas.jpg 10000w, https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-content\/uploads\/FOTO-LIBRO-3-vistas-300x156.jpg 300w, https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-content\/uploads\/FOTO-LIBRO-3-vistas-1024x531.jpg 1024w, https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-content\/uploads\/FOTO-LIBRO-3-vistas-768x398.jpg 768w, https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-content\/uploads\/FOTO-LIBRO-3-vistas-1536x796.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 10000px) 100vw, 10000px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Basilio Baltasar es un muy heterodoxo intelectual, escritor, editor y tambi\u00e9n\u00a0<em>alma mater<\/em>\u00a0de las\u00a0<strong>Conversaciones<\/strong>\u00a0y del\u00a0<strong>Premio Formentor<\/strong>, que me acaba de enviar un precioso ejemplar de su \u00faltimo libro, exquisitamente editado hasta el \u00faltimo detalle por la\u00a0<strong>editorial KRK<\/strong>, cuya sede est\u00e1 en Oviedo\u2013. Es su \u00faltima y espl\u00e9ndida obra que ha titulado\u00a0<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n maquinal<\/em>, cuya aparici\u00f3n, conociendo sus anteriores textos, creo que era casi de obligada escritura para \u00e9l en estos tiempos que nos vapulean un d\u00eda, y al siguiente tambi\u00e9n, como si existiera una gran maquinaci\u00f3n contra nosotros. Uno de sus enemigos en el libro es innombrable, tal como lo adelanta en su pre\u00e1mbulo. Se refiere a \u00e9l, sin nombrarlo, ya en la p\u00e1gina 17 del libro, usando las palabras de Agust\u00edn de Hipona: \u00ab<em>\u00bfc\u00f3mo llamar a eso en la medida que nos destruye?<\/em><\/p>\n<p>Le\u00eddo el texto, \u2013lo que en este caso no quita posteriores relecturas, aunque ya la primera haya sido apasionante\u2013; tras una lectura sosegada, paso a describir mis sinceras y complejas impresiones, \u2013impropiamente largas para una rese\u00f1a al uso como ser\u00eda la que me ha pedido mi editor Juan Lagardera\u2013. Para empezar, puedo describir mi lectura como algo, por momentos escalofriante, a veces de casi de llanto y crujir de dientes, a veces dulce y tambi\u00e9n, a veces reconfortante y alegre. Ha sido, en suma, una lectura que desde ya aconsejo, porque tambi\u00e9n he percibido que leer este libro mejorar\u00e1 al lector, al que estoy seguro que va a\u00a0<em>desimpasibiliza<\/em>r no una, sino muchas veces, sobre todo en lo que respecta al devenir inmediato actual que nos oprime, pero tambi\u00e9n sobre cosas bien diversas. Sinceramente, todo eso y mucho m\u00e1s provoca\u2026este diamant\u00edfero libro articulado en forma de\u00a0<em>Ensayo de filosof\u00eda agonista<\/em>.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que entre el\u00a0<em>Tiempo<\/em>\u00a0y Basilio Baltasar hay algo personal. Y para expresarlo con la elocuencia que le caracteriza, toma el papel o punto de vista, seg\u00fan la p\u00e1gina, de un\u00a0<em>alter ego<\/em>\u00a0que \u00e9l nombra a veces como, fil\u00f3sofo\u00a0<em>agonista<\/em>\u00a0y, a veces, como pensador ambulante pero, curiosamente, no al modo de aquellos miembros del c\u00edrculo filos\u00f3fico peripat\u00e9tico seguidores de su fundador Arist\u00f3teles, en la Grecia antigua. Ning\u00fan c\u00e9lebre pensador de ese c\u00edrculo como Teofrasto, Arist\u00f3xeno, Estrat\u00f3n de L\u00e1mpsaco, Eudemo de Rodas, S\u00e1tiro, o Andr\u00f3nico de Rodas, todos ellos miembros de la antigua escuela\u00a0<em>peripat\u00e9tica<\/em>\u00a0aparece en el volumen, cuando Baltasar afirma que el \u00abfil\u00f3sofo ambulante de la Antig\u00fcedad se iniciaba en un veros\u00edmil p\u00e1nico existencial\u00bb. Tambi\u00e9n por eso, es curioso que Baltasar hable en nombre del \u00abfil\u00f3sofo ambulante, el acr\u00f3bata, que se sustrae a la turbulante seducci\u00f3n del ayer y a la poderosa [y peligrosa] ficci\u00f3n del ma\u00f1ana\u00bb.<\/p>\n<p>Resulta que el t\u00e9rmino\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Escuela_peripat%C3%A9tica\"><em>peripat\u00e9ticos<\/em><\/a>\u00a0 fue debido a que la sede de aquella escuela filos\u00f3fica griega estaba situada al lado del templo dedicado a Apolo Licio, que inclu\u00eda un jard\u00edn donde \u2014seg\u00fan la tradici\u00f3n hist\u00f3rica\u2014 Arist\u00f3teles pase\u00f3 con sus disc\u00edpulos, haciendo filosof\u00eda caminando mientras reflexionaban sobre la vida. En griego, <em>peripat\u00ea\u00edn<\/em>\u00a0significa \u00abdar vueltas\u00bb y, a causa de ello, a los seguidores de Arist\u00f3teles tambi\u00e9n se los llam\u00f3\u00a0<em>peripat\u00e9ticos<\/em>, a cuya escuela el gran fil\u00f3sofo denomin\u00f3\u00a0<em>Peripatos<\/em>. Tal vez porque el pensamiento que pretende hacer y expresar Basilio en el libro sea el del pensador ambulante que se desplaza constantemente pero que, siempre asertivo, avanza. Quiz\u00e1 no le convenza ese significado del peripat\u00e9tico\u00a0<em>dar vueltas<\/em>, aunque no lo s\u00e9 con seguridad.<\/p>\n<p>Pero no quiero que se me pase decirlo, y no voy a negar, que el autor no da demasiadas facilidades al lector en este libro del que hablamos, porque yo creo, \u2013y es mi suposici\u00f3n, y, de nuevo, no mi certeza\u2013, que Baltasar pretende que la lectura de este libro suyo se convierta en un reto. Un apasionante reto, a\u00f1ado yo, cosa que me lo parece\u00a0sin ninguna duda.<\/p>\n<p>Pero, ya que el autor, desde la portada interior califica su libro como un\u00a0<em>Ensayo de filosof\u00eda agonista<\/em>, creo que debo dar al lector de esta rese\u00f1a un poco de contexto para evitarle ir buscando con el m\u00f3vil, hasta los pliegues de internet o que acuda a cualquiera de los\u00a0<em>Termomix<\/em>\u00a0de la inform\u00e1tica que, ante un\u00a0<em>prompt<\/em>\u00a0de este tipo, seguro que sucumbir\u00e1n a alucinaciones falsarias. Imagino esto, dado que la mayor\u00eda, hoy, hemos ca\u00eddo v\u00edctimas de monstruos maquinales en el \u00abmecanismo psicol\u00f3gico injertado en [nuestros] procedimientos de hombres amn\u00e9sicos\u00bb que \u00abrigen el desplazamiento de nuestra actual cultura resignada al orden cultural\u00bb. La resignaci\u00f3n creo que no es, precisamente, \u2013el libro lo muestra\u2013, una de las virtudes que se puede asociar a Basilio Baltasar.<\/p>\n<p>Como dec\u00eda, dar\u00e9 algo de contexto a quien est\u00e1 leyendo este texto sobre lo que significa la visi\u00f3n y el punto de vista de la filosof\u00eda desde la que est\u00e1 posicionado el autor de\u00a0<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n maquinal<\/em>\u00a0en su libro. En filosof\u00eda pol\u00edtica, el\u00a0<em>agonismo\u00a0<\/em>(del griego <em>ag\u00f3n<\/em>, \u00abconflicto\u00bb, \u00abdisputa\u00bb) es una teor\u00eda pol\u00edtica que destaca el conflicto y la confrontaci\u00f3n como elementos esenciales de las democracias pluralistas. En lugar de buscar un consenso absoluto, el pensamiento\u00a0<em>agonista<\/em>\u00a0actual propone, \u2013dicho de forma muy resumida\u2013, gestionar las diferencias de manera constructiva, transformando el antagonismo en\u00a0<em>agonismo<\/em>, es decir, en enfrentamientos leg\u00edtimos entre adversarios que respetan las reglas democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>A m\u00ed me resulta aclaratoria la explicaci\u00f3n sobre esta forma de pensar que describe Chantal Mouffe, cuando dice en relaci\u00f3n al (en gran parte extraviado) mundo pol\u00edtico, actual: \u00abLa pol\u00edtica tiene que ver con el conflicto, y la democracia consiste en dar la posibilidad a los distintos puntos de vista para que se expresen,\u00a0disientan. El disenso se puede dar mediante el antagonismo amigo-enemigo, cuando se trata al oponente como enemigo \u2013en el extremo llevar\u00eda a una guerra civil\u2013, o, [alternativamente] tambi\u00e9n a trav\u00e9s de lo que llamo\u00a0<em>agonismo<\/em>: un adversario reconoce la legitimidad del oponente y el conflicto se conduce a trav\u00e9s de las instituciones\u2026\u00bb. Aunque Adorno, ya en 1974 consideraba que el punto de vista del\u00a0<em>agonismo<\/em>\u00a0ha de ser entendido siempre en un sentido positivo o afirmativo.<\/p>\n<p>Creo sin duda que este sentido positivo, asertivo y afirmativo impregna completamente la\u00a0<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n maquinal<\/em>\u00a0de Basilio Baltasar, que est\u00e1 escrito y publicado aqu\u00ed y ahora, dentro de la visi\u00f3n que describ\u00eda el citado Adorno cuando afirmaba que\u00a0el\u00a0<em>agonismo<\/em>\u00a0forma parte del orden social instituido donde la sociedad \u00abse produce y se reproduce precisamente a partir de la interconexi\u00f3n de los intereses antag\u00f3nicos de sus miembros\u00bb. As\u00ed que, pese a la diversidad de su vocabulario y la encaramada altura y diversidad de las ideas que contiene, inducir\u00e1 reflexiones a la par que entusiasmo. Es seguro que eso se va generar en su lectura, (y las re-lecturas, que aconsejo vivamente). Tambi\u00e9n es un texto que va a provocar al lector apasionado; adjetivo que yo asocio a su lectura, y que seguro se har\u00e1 realidad a partir de las primeras p\u00e1ginas. Y no exagero un \u00e1pice.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, creo que es un libro y una posici\u00f3n de autor con un punto de vista de pensamiento de plena y vigente actualidad. Todo ello a pesar de que en la p\u00e1gina 21 el autor advierte que \u00abla indagaci\u00f3n de\u00a0<em>pensador agonista<\/em>\u00a0se sit\u00faa al Borde de la Historia, en el aparte de la ordenaci\u00f3n cultural, fuera de la escenograf\u00eda pol\u00edtica de las instituciones, lejos de la correcci\u00f3n conceptual, en el interior del lenguaje y al margen del tiempo\u00bb. Pero tambi\u00e9n este tipo de visi\u00f3n, de forma de ver el mundo, es seg\u00fan Baltasar \u00abperteneciente a una tradici\u00f3n de pensamiento inaprensible y errante, severo [pero] paciente, aristocr\u00e1tico y displicente\u00bb. Nada menos.<\/p>\n<p>De que este tratado aborda, sutil pero profundamente, los m\u00e1s urgentes temas de actualidad de nuestro tiempo, no quedar\u00e1 duda en cualquier lectura atenta. En su segundo ep\u00edgrafe titulado\u00a0<em>El hombre artificial,\u00a0<\/em>puede leerse nada m\u00e1s comenzar: \u00abuna reciente publicaci\u00f3n advierte con entusiasmo de que nada podr\u00e1 protegernos de\u00a0<em>la nueva casta<\/em>: trataremos a los robots como seres vivos. Los considerados como expertos en la materia dan por hecho que el robot proporciona a la gente \u00abun nuevo valor social\u00bb, que las personas vulnerables tienen una conexi\u00f3n mental con las aplicaciones, que tendr\u00e1n relaciones emocionales con las entidades artificiales y habr\u00e1 gente\u00a0\u00abenamorada\u00bb\u00a0de su\u00a0<em>chatbot<\/em>\u00bb. Basilio no exagera. Aseguro que ya conocemos, por la noticia de <a href=\"https:\/\/www.cbsnews.com\/video\/character-ai-google-face-lawsuit-over-teens-death\/\">CBS<\/a> el caso <a href=\"https:\/\/email.ionos.es\/appsuite\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[<\/a><a href=\"https:\/\/www.cbsnews.com\/news\/florida-mother-lawsuit-character-ai-sons-death\/\">1<\/a><a href=\"https:\/\/email.ionos.es\/appsuite\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">]<\/a>\u00a0real de un adolescente de catorce a\u00f1os que se suicid\u00f3 por esa raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Tras el ep\u00edgrafe dedicado a\u00a0<em>El hombre artificial,<\/em>\u00a0el curso del\u00a0<em>tratado de filosof\u00eda agonis<\/em>ta de Basilio Baltasar, a partir de la p\u00e1gina 53, sorprendentemente muta a una configuraci\u00f3n no-lineal gracias a un cambio de f\u00f3rmula narrativa que pasa de ser explicativa, yo creo, a convertirse una estructura de p\u00e1rrafos conceptualizados separados, cada uno con su propio desenlace y, cada uno, impreso separado por varios interlineados en blanco hasta el siguiente para facilitar de forma natural y fluida, su reflexi\u00f3n puntual, antes de continuar adelante, o volver atr\u00e1s. Cada p\u00e1rrafo separado posee valor suficiente para ser recordado por s\u00ed mismo, cada uno fluye independiente de los dem\u00e1s, que aparecen sucesivamente, pero que no obedecen ni pertenecen a ordenaci\u00f3n numerativa o tematizaci\u00f3n alguna. La p\u00e1gina en la que ocurre dicha mutaci\u00f3n, est\u00e1 coronada con una significativa cita de la <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>\u00a0de Kant que reza\u00a0\u00abUn arte oculto en las profundidades del alma humana\u00bb. De ah\u00ed en adelante, como dec\u00eda, el libro se vuelve no-lineal de forma que el resto del volumen se puede abrir por cualquier p\u00e1gina e iniciar su lectura por cualquier p\u00e1rrafo y, a continuaci\u00f3n, tras hacer su pausa correspondiente, navegar por \u00e9l, sin ser limitados por el orden cronol\u00f3gico de una lectura t\u00edpica.<\/p>\n<p>Aseguro incluso que, en todo el resto del libro, se puede practicar sin ambages una enriquecedora lectura aleatoria. Cada p\u00e1rrafo que abordemos en ella ser\u00e1 un interesante nuevo encuentro con ideas insospechadas, inesperadas, siempre enriquecedoras, sobre todo si, reitero, tras cada p\u00e1rrafo le\u00eddo, \u2013no importa el orden cronol\u00f3gico de esta lectura\u2013, va seguido de una pausa silenciosa para pensar lo le\u00eddo instantes antes, con\/en calma.<\/p>\n<p>En algunos momentos este tratado tambi\u00e9n se transforma por un instante en un libro de preguntas. En la p\u00e1gina 86, el autor se interroga: \u00ab\u00bfC\u00f3mo sustraerse a la impetuosa corriente de tiempo? \u00bfC\u00f3mo acercarse a la orilla y sentarse a pensar? \u00bfC\u00f3mo detenerse entre el antes, y el despu\u00e9s? \u00bfC\u00f3mo evitar\u00e1 el equilibrista, el acr\u00f3bata agonista, que su mente incurra en el recuerdo o se disperse en el futuro, se pierda en la memoria o se escinda en la fantas\u00eda?\u00bb.<\/p>\n<p>Pero la citada mutaci\u00f3n en el transcurrir del libro a que me refer\u00eda, estoy seguro, \u2013bueno, de nuevo, lo intuyo\u2013, que no es fruto del arrepentimiento de Basilio Baltasar tras culminar la parte inicial en Colliure \u2013el autor no cuenta en sus p\u00e1ginas en donde escribi\u00f3 el resto del libro compuesto de forma tan distinta del principio\u2013. Esta parte articulada en p\u00e1rrafos separados es la que constituye el n\u00facleo central de la\u00a0<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n maquinal<\/em>, pero son par\u00e1grafos que no parecen ordenados en modo alguno. Aunque como sucede en las cuidadas ediciones como esta, adem\u00e1s de en su \u00edndice, s\u00ed se denominan sus partes con sugerentes t\u00edtulos en todas las cabeceras de p\u00e1gina. Ahora las desgrano aqu\u00ed para incentivar al lector de esta rese\u00f1a a leer, cuanto antes, el libro.<\/p>\n<p>Dichos t\u00edtulos son: I.\u00a0<em>El sublime intervalo<\/em>; II.\u00a0<em>Cartograf\u00eda de esp\u00edritu seminal<\/em>; III.\u00a0<em>El \u00e1ngulo ciego de la filolog\u00eda<\/em>; IV.\u00a0<em>Constelaciones del<\/em>\u00a0<em>pensamiento agonista<\/em>; V.\u00a0<em>La ilusi\u00f3n mec\u00e1nica del mundo<\/em>; VI.\u00a0<em>El herm\u00e9tico mutismo de lo indecible<\/em>; VII.\u00a0<em>Inmanente efervescencia del lenguaje<\/em>; VIII.\u00a0<em>Plenitud del orbe marginal<\/em>; IX.\u00a0<em>La raz\u00f3n espectral<\/em>. Y, ah\u00ed, finaliza.<\/p>\n<p>Como no quiero terminar esta recomendaci\u00f3n, \u2013que se ha transformado en cr\u00f3nica\u2013, revelando su abrupto final, s\u00ed voy a contar la confesi\u00f3n que hace el autor, Basilio Baltasar, mediante\u00a0<em>pensador agonista<\/em>\u00a0interpuesto, en uno de esos geniales p\u00e1rrafos finales, que es demostraci\u00f3n de que cada uno de ellos en el libro, reitero, sostiene su sentido por s\u00ed mismo sin necesitar a los dem\u00e1s, como ocurre con la escritura convencional. El p\u00e1rrafo de dicha confesi\u00f3n, casi al final del libro, dice as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abEl pensador agonista es un ad\u00faltero: el amante secreto de la sabidur\u00eda que se fue,\u00a0<em>que se fue m\u00e1s all\u00e1 del m\u00e1s all\u00e1<\/em>, soporta con abnegaci\u00f3n el eco de su ausencia\u00a0y acomete a solas su intrigante jeroglifo\u00bb.<\/p>\n<p>Finamente, como la mejor forma de superar una tentaci\u00f3n es sucumbir a ella, intrigado sobre la forma de componer y escribir este libro, tras su lectura, busqu\u00e9 alguna informaci\u00f3n sobre si su autor, Basilio Baltasar, hab\u00eda contado algo sobre su forma de escribir, este libro o en esta etapa. En esa b\u00fasqueda encontr\u00e9 en una entrevista en la que, ante un intrigado entrevistador, Manuel Mateo P\u00e9rez, \u2013tanto como lo estoy yo tras leer su\u00a0<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n maquinal\u2013<\/em>, Basilio, tras despacharse a gusto, precisamente con esta\u00a0<em>realidad maquinal<\/em>, en que vivimos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abLa industria del espect\u00e1culo, la factor\u00eda del entretenimiento, la emisi\u00f3n de sus innumerables productos, somete a la imaginaci\u00f3n a una delirante atrofia cognitiva. Todav\u00eda no estamos preparados para entender la magnitud de este saqueo. El consumo adictivo de las im\u00e1genes induce un adormecimiento de la inteligencia y una carencia de sensibilidad. La banalidad, la apolog\u00eda de la violencia, la vulgaridad pornogr\u00e1fica y la estupidez\u2026 los desperdicios y la basura que se amontonan hacen de la memoria humana un inmenso estercolero\u00bb.<\/p>\n<p>\u2026 al final, hizo algo a lo que no es muy dado. Se confes\u00f3 sincero sobre su forma actual de concebir la creaci\u00f3n literaria, declarando:<\/p>\n<p>\u00ab\u2026la intensidad de la concentraci\u00f3n es lo que determina el momento y el lugar, la determinaci\u00f3n con que uno se pone a trabajar. Pues se trata de eso: una faena. En los dos sentidos.\u00a0<strong>No hay nada l\u00fadico ni placentero. Salvo a la hora de corregir.<\/strong>\u00a0<strong>Entonces s\u00ed que uno experimenta un cierto placer: suprimiendo, amputando y cercenando el texto<\/strong>.\u00a0<strong>\u00a1Eso s\u00ed que vale la pena!<\/strong><strong>\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>No dir\u00e9 m\u00e1s. Ruego al lector de esta cr\u00f3nica que cuanto antes, vaya a comprar el libro impreso\u00a0<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n maquinal\u00a0<\/em>en la magn\u00edfica edici\u00f3n editorial ovetense KRK. Por cuestiones ergon\u00f3micas y de salud mental, \u2013no es ning\u00fan prejuicio personal ni ludita\u2013, aconsejo al lector que no lea este libro en un\u00a0<em>Smartphone<\/em>\u00a0sino en el excelente papel verjurado\u00a0impreso de KRK. Es un consejo de amigo.<\/p>\n<p><strong>Informaci\u00f3n sobre la edici\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n maquinal, <\/em><\/strong>de <strong>Basilio Baltasar<\/strong>,<\/p>\n<p>KRK ediciones.\u00a0Publicaci\u00f3n: noviembre 2024,\u00a0ISBN: 978\u201384\u20138367\u2013834?3 . P\u00e1ginas: 240.<\/p>\n<p>LINK:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"clIbo8svRP\"><p><a href=\"https:\/\/krkediciones.com\/producto\/critica-de-la-razon-maquinal\/\">Cr\u00edtica de la raz\u00f3n maquinal<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCr\u00edtica de la raz\u00f3n maquinal\u00bb \u2014 Krk ediciones\" src=\"https:\/\/krkediciones.com\/producto\/critica-de-la-razon-maquinal\/embed\/#?secret=FvfIE7ws8E#?secret=clIbo8svRP\" data-secret=\"clIbo8svRP\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta es la indagaci\u00f3n de un pensador agonista que se sit\u00faa al borde de la Historia, en el aparte de la ordenaci\u00f3n cultural, fuera de la escenograf\u00eda pol\u00edtica de las instituciones, lejos de la correcci\u00f3n conceptual, en el interior del lenguaje y al margen del tiempo. Adolfo Plasencia, 30 de enero de 2025 Basilio Baltasar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[877,947],"tags":[],"class_list":["post-1704","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-adolfo-plasencia","category-filosofia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1704"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1704\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1710,"href":"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1704\/revisions\/1710"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/adolfoplasencia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}