Archivo de March, 2010

Howard Rheingold y las multitudes inteligentes (Smart Mobs)

Howard Rheingold es un critico y ensayista estadounidense, que actualmente es profesor de la Universidad de Stanford. Está especializado en las implicaciones culturales, sociales y políticas de las nuevas tecnologías de la información, como internet y la telefonía móvil. Rheingold es conocido por haber acuñado el termino comunidad virtual (Virtual Community) y se le asocia con los teóricos optimistas respecto a las consecuencias sociales del desarrollo de estas comunidades, ya que ve en las comunidades virtuales un instrumento de afirmación de la democracia descentralizada, y, entre otras cuationes se dedica a analizar la hipótesis de las consecuencias surgimiento de una comunidad on line global. Otro de los términos acuñados por el autor es el de Multitudes inteligentes (SmartMobs)  sobre el que ha publicado un libro, en el que él la define como una forma de organización social que nace y se estructura a través de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones móviles. De éste tema hablamos en el diálogo que viene a continuación, que realizamos en su visita a España:

Adolfo Plasencia: ¿Por qué no empezamos por el título de tu último libro ‘Multitudes inteligentes’? ¿Es que tú crees que la inteligencia distribuida, contactada por móvil, genera una inteligencia emergente colectiva?

Howard Rheingold: Te diré una definición de “smart mobs”.  Son grupos de personas que emergen, como tales, cuando las tecnologías les permiten colaborar y organizar sus actividades de forma colectiva, mediante una interacción, que podríamos llamar algo así como “sabia”.

A.P.: Sabia es,… por no poner inteligente.  “Sabia”,  es decir, “con sabiduría”.

H. R.: Sí, porque una ‘Mob’ inteligente (Smart Mob) no necesariamente es una ‘Mob’ sabia.  En inglés, yo creo que las ‘Mobs’ inteligentes tienen una connotación algo distinta de lo que nos da la traducción española de ‘Mobs’, en el sentido de que ‘Mobs’ también tiene una connotación algo siniestra.  Tiene múltiples significados, siendo uno de ellos el de ‘inteligencia colectiva’.  Otro de ellos es que un grupo es capaz de organizar sus actividades de maneras en las cuales sería incapaz de organizarse sin las tecnologías de móviles y de Internet.  Y también hay una especie de descripción (concepto) [corre la especie] de que añadir ordenadores a las cosas les convierte en cosas inteligentes o en casas inteligentes. La gente no es mas inteligente porque el teléfono haga que las personas sean mejores o mas inteligentes porque usan el teléfono móvil, sino porque ese artefacto tecnológico y las tecnologías ligadas a él le dan a la gente la posibilidad de organizarse en un mundo, en un entorno diferente al que hasta ahora sólo había sido posible acceder a través de Internet, mediante los ordenadores conectados a un punto de conexión de la red en una pared.

Entonces hay diferentes connotaciones que, por su puesto, no describen completamente el fenómeno, lo explico con bastante amplitud en el libro.  Hablo del uso de las comunicaciones móviles, hablo del surgimiento de inteligencias colectivas y también creo que hay una diferencia entre las personas que usan las tecnologías para coordinar sus actividades y la gente que, además, entiende cómo funcionan.  Y esa es la razón por la que escribí el libro.  Porque hay un fenómeno que está emergiendo y la gente que participa en él no necesariamente lo entiende o no necesariamente entiende todos sus aspectos. Estamos en las fases tempranas de la emergencia de un nuevo medio que combina el ordenador personal con Internet y el teléfono móvil (teléfono + Internet + wireless + chips ubicuos)

Howard Rheingold en Barcelona. Foto: Adolfo Plasencia

A.P.: ¿Crees que hay ahora una inteligencia artificial en las máquinas digitales? ¿Va a ser posible usar pronto máquinas verdaderamente inteligentes?

H. R.: Bueno, creo que el término de inteligencia artificial se ha utilizado en realidad para describir la inteligencia de las máquinas y en este caso la inteligencia no reside en las máquinas, las máquinas son un mediador de las acciones de la gente.  Simplemente, lo que ocurre es que tecnologías como Internet o como los teléfonos móviles le permiten a la gente realizar acciones colectivas, incluso en el mundo virtual o en el mundo físico, que no podríamos realizar colectivamente sin las tecnologías.

A.P.: Hablemos ahora de los procesos, de los que hablas en tu libro ‘Smarts Mobs’ ¿Crees que estos procesos de las multitudes inteligentes tienen, de alguna manera que ver con los conceptos de evolución, por ejemplo de la evolución espontánea de Friedrich Hayek o de las teorías biológicas de autoorganización o de morfogénesis, que es de lo que habla Alan Turing en sus últimos trabajos?  ¿…esas ideas que algunos de estos científicos  en las que insinúan el que en una masa lo suficientemente grande y especial de actividad biológica puede haber una generación espontánea de inteligencia debido, precisamente, a sobrepasar un cierto umbral o cantidad de masa crítica  de dicha actividad? Por resumir… ¿qué opinas de esa idea de que surge una inteligencia emergente, como resultado de la suma de muchas inteligencias individuales interactuando?  Estos científicos, Hayek y Alan Turing han hablado de ese tipo de procesos aplicados a la inteligencia.

H. R.: No estoy yo tan seguro de que esto esté relacionado con las ideas que giran alrededor de la inteligencia de las máquinas.  Las herramientas son en realidad herramientas de comunicación, no de pensamiento, no son herramientas de pensamiento.  Creo que en realidad da igual que el ordenador tenga o no capacidad de emular la inteligencia en el sentido humano, lo importante es que permite a la gente actuar colectivamente y supongo que es una cuestión filosófica el que les queramos o no dar el nombre de fenómeno emergente, de la misma manera que a las acciones sumadas y acumuladas de mucha gente las llamamos civilización.

A.P.: Muy bien, la siguiente pregunta que debo hacerte es acerca de lo que pasó en Madrid en el ‘11-M’ de 2004.  En tu libro hay un texto-prólogo que habla sobre las multitudes inteligentes de España tras el ‘11 de Marzo’.  Aquella catarsis inducida por el ‘11 de Marzo’ hay quien dice que no fue una autoorganización  ¿Tú crees que fue un fenómeno totalmente espontáneo que ue se modificaba él sólo a sí mismo?  Porque en los mensajes se decía: “el Gobierno miente, pásalo”.  O sea que había una información y una orden.  Entonces ¿la multitud cumplió una orden o fue algo que por sí mismo se autorreguló?

H. R.: Eso en realidad da igual.

A.P.: Te lo decía… por lo de “pásalo”.

H. R.: Sí, yo no estoy muy seguro de si lo entiendo.  Es una frase bastante común y coloquial en cualquier idioma para que la gente organice una acción política.  Y no puedo pretender que tenga yo alguna experiencia en política española, pero lo que sí que me parece una cosa bastante lógica es que la gente se sume a un mensaje como ése.

Howard Rheingold y Adolfo Plasencia durante el diálogo.

A.P: Nicholas Negroponte explicaba la tecnología Wireless en su modalidad WiFi con la metáfora de los nenúfares, que son esas flores horizontales que flotan en la superficie horizontal del agua, y las ranas  ¿no?  La información salta de un lado a otro, o sea de un nenúfar a otro, en un sistema horizontal desjerarquizado.  ¿Son las multitudes inteligentes desjerarquizadas?

H. R.: El fenómeno “Smart Mobs” es aún más horizontal, más lateral…

A.P.: Es decir, ¿no hay una jerarquía?

H. R.: Son comunicaciones laterales. Se pasa la comunicación emitida lateralmente de persona a persona.  Sí, entonces en ese sentido supongo que la de Negroponte es una buena metáfora también.

A.P.: Howard, dices en tu libro sobre el ‘11M’ que con los SMS en España, de alguna manera, murió la televisión.  No sé si tu piensas que lo nuevo mata algo antiguo siempre.  ¿Qué puede morir, además de la televisión, si se universalizan las ‘Smart Mobs’?

H. R.: Bueno, de hecho yo no dije eso, quizá surgió en la traducción.  Pero no se trata de echarle la culpa a la televisión, sino que gente que no tenía acceso a la televisión, a la radio o a los periódicos, podían utilizar las tecnologías de la comunicación para divulgar su mensaje de persona a persona y en realidad no tiene que ver con la televisión, a excepción del hecho de que es una alternativa, un medio para divulgar tu mensaje. Por supuesto la radio no ha acabado con las películas, las películas no han acabado con el teatro, la televisión no acabará con las películas e Internet no acaba con la televisión.  Creo que Marshal McLuhan fue el que dijo que cada vez que aparece un medio nuevo simplemente altera a los demás medios, pero eso no necesariamente está relacionado con acabar con él o sustituirlo.  Simplemente mucha gente utilizó los SMS porque en un entorno deslocalizado no tenían acceso realmente a la televisión.  No es que acabara con la televisión, sino que lo que se alteró es la relación de esa gente con el medio televisivo, ya que lo que utilizó en esa ocasión era un nuevo medio.

A.P.: Decías en un ensayo tuyo hace tiempo, que Internet fue fruto del amor y no del ansia de dinero.  ¿Cómo se puede compatibilizar el espacio libre y gratuito y sin control y el espacio económico de negocio en el ciberespacio móvil?

H. R.: No veo porqué tiene que haber razón alguna para que no puedan coexistir las dos, la gente utiliza el lenguaje con fines comerciales y después lo utiliza para la poesía y uno no excluye al otro.

A.P.: Tu libro Smart Mobs lleva como subtítulo ‘La próxima revolución social’  ¿Tan decisivo crees que va a ser este fenómeno de la conexión deslocalizada o móvil (de ‘Smart Mobs’) para la humanidad, que usted dice que va a ser la próxima revolución social? Las cifras que se maneapuntan a que este 2009 que está a punto de finalizar se venderán en todo el mundo un total de 1.200 millones de dispositivos móviles, incluyendo móviles, netbooks, terminales móviles para el acceso a internet y smatphones.

H. R.: Bueno, sí, porque hay más gente que tiene teléfonos móviles que ordenadores.  En el año pasado se vendieron 800 millones de teléfonos móviles.  Los teléfonos cada vez nos dan más acceso a Internet, la gente los lleva consigo y forman parte de su vida.  Los ordenadores personales, los portátiles no han estado tan disponibles.  Entonces cada vez hay más gente en más sitios capaz de hacer las mismas cosas que se solían hacer con los ordenadores personales y con Internet.  Es importante: mucha, mucha más gente y en muchos más sitios.

A.P. Gracias Howard por tu tiempo y tus opiniones.

H. R.: De nada.

Sunday, March 14th, 2010

Richard Stallman, el software como servicio y La Nube (Cloud Computing)

Richard Stallman: el Hacker ético

Inventó el concepto de copyleft, utilizado en la Licencia Pública General GNU (GPL) Creó la mayor parte del sistema GNU, excepto el núcleo. Linus Torvalds lo escribió en 1991 y liberó el núcleo Linux con GPL, completando el sistema operativo GNU/Linux

El 27 de septiembre de 1983, Richard Stallman anunció en grupos de noticias de Usenet el inicio del proyecto GNU que iba a crear un sistema operativo completamente libre. Al anuncio original siguió, en 1985, el Manifiesto GNU, en el cual Stallman declaraba sus intenciones y motivaciones para crear una alternativa libre al sistema operativo Unix, al que denominó GNU (GNU No es Unix). Poco tiempo después se incorporó a la organización sin ánimo de lucro Free Software Foundation para coordinar el esfuerzo.

En prólogo de su libro “Software Libre para una Sociedad Libre”, Lawrence Lessig, catedrático de leyes de la Universidad Stanford y co-fundador de Creative Commons afirma: “Cada generación tiene su filósofo: un escritor o un artista que plasma la imaginación de una época… con reconocimiento o sin él, cada época queda marcada por la gente que expresa sus ideales, sea en el susurro de un poema o en el fragor de un movimiento político. Nuestra generación tiene un filósofo. No es un artista, tampoco un escritor profesional. Es un programador. Richard Stallman comenzó su trabajo en los laboratorios del MIT como programador y arquitecto de información desarrollando software de sistemas operativos. Es el fundador un movimiento por la libertad en un mundo cada vez más definido por el «código». El «código» es la tecnología que hace que los ordenadores funcionen. Estas máquinas (ordenadores) definen y controlan cada vez más nuestras vidas. Estas máquinas nos dirigen. El código dirige estas máquinas. ¿Qué control deberíamos tener sobre el código? ¿Qué comprensión? ¿Qué libertad debería haber para neutralizar el control que permite? ¿Qué poder? Estas preguntas han sido el reto de la vida de Stallman”.

Richard Stallman / Wikimedia

He tenido ocasión de dialogar con Stallman, en pleno centro de la ciudad en su última visita a Valencia. Richard afirma que “solo el software libre es ético porque que te proporciona las cuatro libertades: la de ejecutar el programa como quieras; la de estudiar y cambiar el código fuente para que el programa haga lo que tu quieras; la de ayudar a los densas regalando copias exactas del software a quien quieras y la de distribuir copias de tus programas informáticos cambiados y mejorados“. A los emprendedores con iniciativa para crear una empresa de software, en tiempo de crisis como este, les aconseja “participar en la comunidad de software libre. Aprender a participar en esa comunidad permite desarrollar contactos y estar liso para detectar oportunidades”. Preguntado sobre si el software libre puede ayudar a las PYMES y pequeñas empresas afirma “Seas una corporación o un individuo no debes usar software privativo porque pierdes tu libertad”. “No necesito tener ventajas económicas para defender mi libertad, es secundario, porque para mi usarlo es absurdo, pero vemos que en el software privativo hay enormes empresas. El software privativo favorece las grandes empresas y eso es una oportunidad para las pequeñas, ya que a ellas sí les favorece usar el software libre”. “Tanto una empresa, como tú y como yo necesita poseer el control de su informática y solo con el software libre conseguirá esto”. Sobre la visión para el siglo XXI, a las 25 años de lanzar GNU, critica el ‘software como servicio’ y el ‘Cloud Computing’ (Computación en la nube). “El software como servicio es ‘vicio’, algo malo, porque con él pierdes el control de tu informática. Con el software como servicio estas mas lejos aun de tener el control que con el software privativo ya que sí con éste el programador te entrega únicamente la forma ejecutable, con el software como servicio no tienes el código fuente y si no lo tienes es muy difícil estudiar lo que realmente hace el programa informático y cambiarlo para adaptarlo o mejorarlo. Con el software como servicio envías tus datos a un sitio Web. Ese sitio hace tu informática y recibes los resultados, pero no el código fuente ni la versión ejecutable y es totalmente imposible saber lo que hace ese servidor y también cambiarlo”.

Sobre el término tan de moda ahora “Cloud Computing”, Stallman opina que “es mejor no usarlo porque es muy vago”.”Cuando dicen usar ‘la nube’ se refieren a usar la red para algo, pero no sabes a qué se refieren exactamente. Hay maneras buenas, útiles y éticas de usar la red y otras que no los son. Con ése término no esta claro a cuáles te refieres”. Sobre la idea de que el hardware también sea ‘libre’ afirma: “es absurdo hablar de eso ya que los objetos físicos no están ligados a las mismas reglas que el software que es un intangible”.

Richard Stallman dando una conferencia en el Museo de las Ciencias de Valencia. Fotos Adolfo Plasencia

En cuanto al controvertido tema de los derechos de autor afirma “ya no funciona mas que como una reglamentación que no favorece a los autores ni al beneficio del público, sino que hace que los intermediarios impongan unas restricciones al público en nombre, usualmente, de los autores con unas pocas excepciones para fingir justificarlo”. “Es controvertido porque nos restringe ya a cada uno de nosotros. Y es una restricción insoportable. Porque pretende aplicar la restricción a todo el mundo (indiscriminadamente). Un estado mas democrático disminuiría el poder y las restricciones del derecho de autor. Podemos medir la falta de democracia en nuestros estados por su tendencia a lo contrario, a alargar mas y mas en el tiempo las restricciones y el periodo de vigencia de los derechos de autor. Es un engaño, es un fraude. En Europa se extiende hasta los setenta años después de la muerte del autor y ya es casi imposible esperar que una obra vuelva al dominio público. Nadie vive tanto tiempo

Después Richard Stallman me despide sonriente con un ”happy hacking!”

 

Thursday, March 11th, 2010

Enrique Dans: todo va a cambiar

Enrique Dans es un académico singular. Inicialmente se licenciado en Ciencias biológicas por la Universidade de Santiago de Compostela, continuó su formación en EE.UU. doctorándose en Management en la especialidad Information Systems por la Universidad de California (UCLA), realizando estudios postdoctorales en la Harvard Business School. Hoy es profesor de Sistemas de Información en IE Business School desde el año 1990. Realiza sobre todo labores tanto de docente como experimentador de medios y modelos de negocio y relevante blogger que centra sus intereses en los efectos de las nuevas tecnologías en personas y empresas.

Vinton y Enrique-blog

Vinton Cerf y Enrique Dans en Madrid. Foto: Adolfo Plasencia

Las opiniones de Enrique Dans son habitualmente destacadas en todo el espectro de medios de comunicación de información general y económica en España. Ha dialogado, para Innovadores sobre internet , innovación y empresa y, como es característico en él, desgrana sus opiniones sin pelos en la lengua. Hablamos primero sobre lo que caracteriza a los ‘innovadores contructivistas’ que idean algo, lo hacen funcionar e introducen en el mercado para, primero, conseguir la supervivencia y la rentabilidad: “El mercado -responde Enrique-, es la prueba definitiva del éxito, y la rentabilidad, obviamente, una de sus medidas. Y esa rentabilidad puede venir de muchas maneras, muchas veces de formas que un empresario clásico consideraría “poco ortodoxas”. Una de mis preocupaciones en clase con mis alumnos es que entiendan que existen una amplia variedad de maneras de llegar a la rentabilidad, y que diferencien entre lo que supone montar una idea para venderla posteriormente, sin ánimo de hacerla rentable en ningún momento, y crear algo para que, cambiando las reglas del juego, pueda llegar a ser rentable aunque en principio no lo parezca. En un lado tienes “el pelotazo”, la especulación, y en el otro, todos los nuevos modelos de negocio que explotando cuestiones como la atención o los mercados de múltiples caras consiguen generar ingresos y crear valor”.

Sobre la diferencias entre un innovador y un emprendedor en cuanto a las habilidades necesarias para conseguir el éxito empresarial, Enrique opina: “Un innovador es alguien capaz de generar una idea, de tener un pensamiento que aporta, como indica el adjetivo, algo nuevo, una nueva manera de hacer las cosas, de solucionar unas necesidades o de proporcionar un producto o servicio de una forma ventajosa con respecto a las alternativas existentes. Plantearte que puedes dar un servicio completamente gratuito porque existen otros clientes, en otra vertiente del mercado, que te lo pagan, puede ser algo innovador. El innovador bebe en muchas ocasiones de sus propias necesidades, de sus experiencias, de la comparación entre lugares en los que ha vivido, de procesos de formación que le someten a ideas nuevas y de alguna manera le inspiran… innovadores hay muchos, seguramente todos, sometidos a las circunstancias adecuadas, podemos ser innovadores. El emprendedor, en cambio, requiere algo más. Precisa de una fuerza de voluntad, de unos arrestos y de una determinación especiales, de una impresionante capacidad de asumir riesgos, de una capacidad de resolución de problemas elevada, y de un nivel de motivación que se transparente bajo su piel, que transpire, que no solo le permita resistir los momentos malos, sino también ilusionar y motiva a otros. Ser emprendedor es muy difícil, y merece muchísimo respeto, un respeto que desgraciadamente en nuestro país suele brillar por su ausencia.”

Por ese hilo llegamos a las disfunciones en la cultura empresarial española, que siendo la 8ª o 9ª potencia del mundo parece actuar anclada en la era industrial y renuente a participar en la economía basada en el conocimiento y los modelos de negocio generados a partir de los intangibles de la era digital y la ‘Economía de las Ideas’ de la que John Perry Barlow ya hablaba en 1994. La sincera explicación de Enrique Dans al respecto no deja lugar a dudas: “El tejido empresarial español o bien carece de autonomía porque depende de alguna oficina en un país extranjero y se supedita a sus decisiones, o bien es enormemente inmovilista, de un conservadurismo feroz, en muchos casos llevado por una falta de formación y una carencia de recursos ociosos que dedicar a la innovación. Ante lo nuevo, ante lo que no entiende, el empresario español busca un cliché rápido con el que identificarse, que repetir como si fuera un mantra, y se relaja, se olvida del tema. La mala noticia es que en mis clases en programas de alta dirección en los que el perfil corresponde a empresarios de todo tipo y cuadros directivos de nivel alto, esta tendencia a la simplificación y a descartar la innovación sin un análisis sólido es enormemente abundante, y eso que hablamos de un subgrupo privilegiado que se encuentra motivado para recibir una formación adicional y con la mentalidad más abierta que la media. La buena noticia es que se trata de una actitud que se puede superar con el tratamiento adecuado, aunque éste en muchas veces sea un “tratamiento de choque”, una catarsis, y que genera una visión que, tamizada por la experiencia, puede ofrecer en muchas ocasiones resultados sumamente interesantes.”

Sus opiniones en defensa de la ‘apertura’ en la internet y en la sociedad-red (Castells) que la Web articula y que también defienden Tim Berners-Lee, Vinton Cerf, Richard Stallman, Tim O’Reilly y tantos otro, Enrique afirma: “creo firmemente, y hemos tenido ya numerosas ocasiones de comprobarlo, que al reducirse los costes de transacción y comunicación gracias a la aparición de la red, la manera más productiva y eficiente de generar ventajas competitivas es abriéndose a la participación de terceros. La empresa que se obsesiona con trabajar a puerta cerrada, con proteger sus productos con sellos inviolables, con compilar su software para que otros no lo puedan ver, etc. se da cuenta, en poco tiempo, de que sus productos o servicios son superados. La clave, cada día más, está en ser capaz de motivar a terceros para que aporten a tu producto, saber incorporarlo adecuadamente, y hacer que tus clientes se sientan parte del mismo. Las “cajas negras” tienen cada día menos sentido, y la definición de ventaja competitiva ha cambiado de arriba a abajo. Contar esto en las empresas, en las que el oscurantismo y el “secreto industrial” está completamente sobrevalorado, resulta todavía un poco contracultural. Pero si hay algo seguro es que las empresas y la función pública estarán administradas con muchísima más transparencia en el futuro, y que el que no sepa adaptarse acabará desapareciendo del panorama “.

La universidad está en pleno ‘Proceso de Bolonia’. Su visión de cómo hay que plantearse la labor de formar y transmitir el conocimiento de forma crítica y constructiva en las universidades modernas, Enrique opina: “No se trata de “ser rebelde”, sino de demostrar a tus alumnos que las cosas que les cuentas en clase no terminan cuando sales de ella. No puedes estar en clase contando y demostrando que la red es esto o aquello, o que posibilita determinadas cosas, y luego en tu vida cotidiana no reaccionar cuando el sentido común o la misma esencia de lo que cuentas se ven amenazadas. ¿Con qué cara me pondría delante de unos alumnos a explicarles la generación de valor mediante la innovación, o las metodologías de análisis sobre el impacto de la tecnología, si fuera de clase no reaccionase cuando un gobierno pretende perpetuar los viejos e insostenibles modelos económicos o una empresa se quiere disparar en el pie mediante una estrategia equivocada?”.

Por último y como avance de su libro Todo va a cambiar le pregunto si el contenido de su libro esta en la línea optimista de la afirmación de Tim O’Reilly de que “El Cambio tecnológico es ‘naturalmente’ bueno” y además inevitable. Enrique Dans nos adelanta de qué trata su libro: “El libro es un análisis de las dinámicas de cambio tecnológico a tres niveles: personas, empresas y sociedad en su conjunto, intentando hacerlo de manera que resulte legible por todas esas personas que ven cambios en su realidad cotidiana o en las noticias, y no acaban de entender sus efectos o cómo pueden plantearse esas cosas que aparentemente infringen las reglas del mundo que conocían, que aprendieron en su educación. Es un poco como Matrix: tras años y años de educación y de vivir bajo unas reglas determinadas, de repente ves cosas que “no funcionan como deberían”, y te sorprenden… y resulta que es que tienes que mirarlas desde fuera de Matrix, y que además no te las pueden contar, tienes que verlas por ti mismo.

El título, en realidad, supone un guiño a mis lectores habituales y a mis alumnos. Se trata de un libro para la base de la pirámide, para el que necesita entender lo que está pasando en el mundo con la tecnología y sus efectos, para el que ve grandes cataclismos y empresas que se hunden, y se plantea cuándo le pasará eso a la suya. El título implica futuro, y pretende proyectar sobre ese lector no necesariamente formado en tecnología, no acostumbrado a un cambio rapidísimo, lo que mis lectores habituales o yo mismo vivimos en su día a día: que ya no trabajamos de la misma manera, ni leemos noticias igual, ni consumimos con los mismos criterios, ni tantas otras cosas más que han cambiado ya. Sin embargo, el título “Todo ha cambiado”, que sería el que realmente correspondería a mi experiencia y a la de mis lectores de todos los días en el blog o a mis alumnos en clase, sería demasiado agresivo para un “lector medio”. El “lector medio” miraría a un lado, miraría al otro, y diría algo así como “yo no veo que todo haya cambiado, yo sigo trabajando igual, viendo el mismo telediario y leyendo el mismo periódico”, y tomaría la premisa como falsa, descartaría el mensaje, con lo que se perdería lo que creo que es el verdadero potencial del libro: el de intentar que lo entienda no el “converso”, sino el que está “por convertir”.

IV Sesion IGF Spain-

(En la foto, Vinton Cerf -uno de los ‘padres de Internet’ y autor del prólogo del libro “Todo va a cambiar“de Enrique Dans, hablando en la sesion de la IV reunión IGF Spain sobre la Gobernanza de Internet. Enrique Dans esta el la foto de pie a la derecha de la puerta del fondo)

(Entrevista publicada por Adolfo Plasencia en el Suplemento Innovadores El Mundo)

Wednesday, March 3rd, 2010

Meritocracia Radical

Hal Abelson, uno de los científicos clave y presidente del Comité de Estrategias y Tecnologías Educativas del MIT, me dijo que los tres pilares de los valores del MIT son en primer lugar la “meritocracia radical”, en segundo lugar “la innovación” y en tercer lugar “el conocimiento abierto”, es decir la ‘apertura’.

Adolfo y HalHal Abelson en su despacho en el MIT CSAIL, con Adolfo Plasencia

En el mundo de la empresa y sobre todo en un tejido empresarial de microempresas como el nuestro la meritocracia radical se da por supuesta. ¿A quién se le ocurriría poner a un, -digámoslo claro- inepto, o a un yerno, cuñado (con perdón), o compañero de partido –no de los del fútbol- sin capacidades, en un puesto clave del que dependa garantizar la supervivencia o viabilidad de nuestra empresa? Por eso, en el darwiniano mundo de las microempresas se supone instalada per se la meritocracia radical –salvo raras excepciones, que las hay-

Harold me dijo también que lo de la meritocracia radical no la aplicaban porque eran muy buenas personas o muy altruistas, todo lo contrario. La aplican por una simple cuestión de supervivencia en el liderazgo. Si ella, pasarían en poco tiempo a ser ‘del montón’. Eso les permite ser desde hace medio siglo ser, sin discusión, la primera universidad del mundo en ingenierías y tecnología. Porque la meritocracia radical es muy cruel, sobre todo con los mediocres y tramposos –aunque, por desgracia no siempre-. Un mercado en el que la competencia es real y leal, con leyes claras que se cumplen, en que lo mejor se impone a lo peor, en el que las reglas no son deformadas por los mas próximos a poderes capaces de inclinar la rama y sus frutos hacia ellos, (sin el menor mérito por su parte) es un ecosistema que, como la madre naturaleza evoluciona progresando hacia la diversidad. Si las sociedades en que vivimos se basaran en esas darwinianas reglas evolucionarían en una dirección correcta como lo hace la selección natural. La naturaleza, en realidad no funciona con la aparente ‘ley del mas fuerte’ sino con el modo mas eficiente para sobrevivir, sin embargo socialmente casi parece inevitable que tramposos y especuladores se salgan con la suya. Hecha la ley, hecha la trampa.

El mundo de los innovadores es un ecosistema muy darwiniano en el que también la meritocracia radical –además capacidad de respuesta y asertividad- se le supone. Sin ella es muy, muy difícil innovar. Al principio de nuestra conversación me resultaba raro que Hal me hablara, en uno de los mejores templos del conocimiento ingenieril, de que lo primero es ‘tener’ un sistema de valores. Porque lo de los valores y la ética no lo he visto apenas en nuestro país asociado a temas de ingeniería o de tecnología, sin embargo Habelson esta convencido de que cualquier modelo de éxito en ciencia o ingeniería esta soportado por un sistema de ‘valores’. Los ‘valores’ no solo son, por tanto corralito de humanistas, aunque algunos de ellos hablen de ello con cierta exclusividad excluyente.

Hagamos ahora lo que proponía John Lennon en Imagine. Imagina una economía basada en un sistema de ‘valores’. Imagina que nuestro ecosistema de empresas e innovación estuviera esencialmente basado en la meritocracia radical y la ‘apertura’ del conocimiento. Imagina a nuestro comercio sin trampas, con reguladores guardianes de esos valores que sacan de él a mediocres, tramposos y ventajistas poniendo a cada uno en su lugar. Y ahora comparen lo que se deduce de este ejercicio de imaginar, con el momento actual de nuestra sociedad, nuestros mercados, nuestra economía.

¿Qué cambios creen que habría que hacer a nuestra realidad para acercarla a ese ecosistema que acabamos de imaginar?.

Y una pregunta final, sin animo de ofender ni de afear la conducta a nadie. ¿Por qué creen que muchas nuestra mejores cabezas trabajan e innovan tan lejos, si aquí se come y vive tan bien y tenemos tan buen clima? Si no es por lo que tenemos… ¿Será por algo que nos falta?

4 Cientificos-p

Artículo publicado en el Suplemento Innovadores de El Mundo el 25 de enero de 2010 (página 5)

Wednesday, March 3rd, 2010